miércoles 4 de noviembre de 2009

LLENO MIS TIEMPOS MUERTOS


con palabras vivas

vivas, pero vacías,

pues sólo son la forma

el molde

para sentimientos profundos

escondidos

que intento sacarme de dentro.


Palabras bellas

para feos sentimientos

Melodía de un poema

para el ruido que hay en mi cerebro

Armonía de forma

para el caos brutal que albergo.


Por fuera

parezco bueno

por dentro

tengo un corazón negro

que late sólo para sí mismo,

un corazón incompleto.


Le estoy enseñando a amar

A sufrir

aprendió hace tiempo

y le gustó tanto

que quiere seguir sufriendo.


Pero estoy vivo,

e incluso mi corazón tiene remedio.


Tengo esperanza en mi mismo

Ahora que quiero vivir

tengo fe en que el tiempo

será un buen maestro

Viviré otra vez sin miedo.


Me hundo en la tierra y sueño

con un pasado glorioso,

con un futuro perfecto.

Y una vez más renazco.

Voy a intentarlo de nuevo.

miércoles 21 de octubre de 2009

Quan canvies de ciutat

Quan t'en vas a viure a una nova ciutat, una allunyada, i veus que no passa rès, que el món no s'acava, et sents lliure.


Et sents capaç de tornar-ho a fer, i te n'adones de lo absurd de limitar-se a un mateix. Perque quan estàs arrelat en un lloc, qualsevol alternativa et sembla un impossible i una idea insensata. Vivim presoners de les nostres costums, del dia a dia. I hi ha algunes coses que ni tan sols s'ens passen p'el cap. Vivim ensinistrats per la rutina, adormits en “el somni americà”. Anestessiats per l'estat del benestar.


Però ara entenc que no tinc per què conformar-me. Ara sóc una mica més amo del meu destí. Puc canviar el tràfic per passejar escoltant els grills. Puc canviar el fum per l'aire fresc. Puc canviar els neons dels anuncis per un cel d'estrelles. I ara, devant de la possibilitat d'aconseguir el que vull, puc per fi voler alguna cosa.

Perque l'apatía pot ser una expresió de la falta d'esperança. Per què lluitar, quan no pots guanyar? Per què esforçar-se, si no canviaràs rès? Per què viure, si serà abaixant la mirada?


Potser és aquest el sentit d'enfrontar les pròpies pors. Perque la por fundamentada en el que t'imagines que et pot passar, pot ser tan gran, tan invencible, com tu la facis.

La imaginació humana potser té límits, però s'acosta molt a l'infinit quan es tracta d'esperar el pitjor.


Potser a tu que llegeixes això, aquestes paraules et sonen extranyes. Sempre has volgut viure en una illa paradisíaca, sempre has viscut plantejan-te com pots millorar la teva vida, enfrontant les teves pors. En aquest cas, et convido a observar al teu voltant, a veure quantes d'aquestes coses has fet realment, i quines raons tenies per fer-les o no fer-les.


O ets víctima d'alguna cosa més que les teves pròpies limitacions. Potser tens responsabilitats, has creat una familia, et sacrifiques amb gust per alguna cosa que és més gran que tu. En aquest altre cas, no tinc rès a dir. Has escollit el teu camí, un camí que desconec. Espero que al menys t'hagi convidat a reflexionar en algun dels punts que he tractat.


Cap reflexió interna es pot generalitzar. Aquesta és la meva història, i aquests son els meus descobriments. Sóc un explorador de lo evident, perque, donada la meva manera de ser, dono menys coses per soposades que la majoria de la gent. Tot em resulta extrany, qüestionable i meravellós. Tot passa p'el filtre de la meva reflexió.


Benvinguts, un cop més, a l'univers Ra-Zona.

lunes 12 de octubre de 2009

EL ORGULLO DE ESTAR EQUIVOCADO


Parece una ley no escrita de la naturaleza del ser humano el que todos queramos en todo momento tener razón. No se trata solamente de que nuestra opinión sea aceptada como verdadera, sino del hecho de ser conscientes de que todos nuestros actos están regidos por una lógica indiscutible. Todos queremos los mejor para nosotros mismos, todos tenemos motivos para tomar las decisiones que tomamos. Y lo hacemos pensando en que, en el fondo, esté bien o mal según los criterios de moral, o coherencia, o saber, siempre será lo que más nos conviene.

Nos esforzamos constantemente para hacer las cosas BIEN, así, en mayúsculas. Incluso cuando hacemos algo malo, que perjudica a alguien, incluso a nosotros mismos, estamos haciendo lo mejor que podíamos hacer dadas las circunstancias.

Por otro lado, pero estrechamente relacionado con el tema que he empezado a tratar, está la suposición de que queremos vivir una constante mejora como personas.

O si ninguna de las anteriores circunstancias se diera, cuando somos conscientes de estar equivocados y pese a ello no podemos hacer nada al respecto, siempre tendemos (o deberíamos tender, según los estándares a los que me refiero) a intentar esconder ésta debilidad.

Los fallos, las debilidades, los miedos, las imperfecciones, todos ellos son rasgos de los que debemos sentirnos avergonzados.


No es mi caso.


Algunos de mis defectos son, después de todo, una decisión personal. Los tengo, sé que lo son, sé que me perjudican, que me limitan, y pese a ello los exhibo como una bandera, orgulloso, feliz. Muestro paradójicamente mis miedos sin miedo, mis extravagancias con naturalidad, mis dudas con seguridad.

Porque todos ellos me definen tanto como mis virtudes, mis talentos, mis vocaciones, mis atractivos. Yo SOY mi miedo a viajar, mi odio a la nieve y al frío, mi pánico a bajar una pendiente, mi negativa a escalar una pared. Tanto como soy mi afición a escribir, mi humor intelectual, mi paciencia, mi interés al escuchar.

Y porque me definen, me aferro a mis fallos. Sé que está mal, pero es un estar mal que yo he decidido. Y me duele más el “¿ves como ya te lo decía?” que seguirá a mi renuncia a ellos que todo lo que me pueda estar perdiendo por tenerlos.

Me aferro a mis defectos, pues, en parte por orgullo y en parte por miedo a tener que inventar nuevamente una forma de ser.

Tardas una vida en descubrirte, en conocerte a ti mismo. ¿O es en inventarte? Porque pienso que una parte muy grande de lo que llamamos identidad, es en realidad un papel del que hemos ido escribiendo el guión toda la vida. Todos somos actores interpretándonos a nosotros mismos. Estudios psicológicos más serios que ésta reflexión de ratos libres (que tal vez cite en otro momento, pero ahora mismo tendrás que creerme. Después de todo, ésto no es un artículo serio), afirman que una persona en realidad es lo que piensa que es. La manera en que uno se define a sí mismo es lo que delimita su personalidad. El ejemplo del libro decía que se puede rehabilitar a una persona que ha robado, pero no a una que opina de sí misma que es un ladrón.

Y ahí está la trampa. Nos definimos a nosotros mismos a través de conceptos prefabricados. La sola palabra “ladrón” ,o “buen amigo” ,o “espavilado” ,o “cortito” vienen con un paquete completo de guiones y de supuestos asociados, de cosas que estos tipos de personas hacen, o deben hacer. Pero no somos nosotros quienes las definimos, quienes las decidimos o las creamos: nos vienen dadas.

Así nos encontramos actuado siguiendo unas pautas externas.

Naturalmente, son necesarias. Es inconcebible una personalidad que esté al margen de éstas convenciones. Actuaremos como hemos aprendido, pero tal vez ser conscientes de ésta circunstancia nos haga, de algún modo, ser un poco más dueños de nosotros mismos. Y buscar la identidad en un nivel más profundo. O quizás trascender el concepto de identidad.


Sigo teniendo mis defectos. Y mis virtudes. Pero sé que bajo todo eso hay otro yo, el yo que decide limitarse, y por eso mismo es más grande de lo que se pude sospechar o imaginar. Porque cuando te pones límites a ti mismo, demuestras que en realidad puedes ser ilimitado.



viernes 7 de agosto de 2009

Sexos complementarios

¿Por qué se les llama "sexos contrarios", cuando está claro que son complementarios?

O incluso "sexos opuestos". Ojo: Opuestos. ¿Cómo que opuestos? ¿Y eso por qué?
El lenguaje tiene propiedades muy interesantes. Por un lado, nos sirve para describir el mundo, la realidad, los conceptos. Pero por otro lado, crea la realidad. La forma en que nos referimos a algo determina la forma en que ese algo va a ser tratado por nosotros.
Y aquí estamos, envueltos en una especie de absurda competición por culpa de un concepto equivocado: "sexo opuesto". Si alguien tiene dudas de que esa competición existe, que por favor intente recordar si alguna vez ha dicho algo parecido a "todos los hombres sois iguales" o "mujer tenia que ser". Bueno, ves a lo que me refiero, ¿no?

Pero no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que el hecho de que existan dos sexos es para complementarse, no para competir. Puede que pronto, gracias a los avances de la técnica, las mujeres puedan reproducirse sin nosotros. Pero antes de eso, el propósito de ésta diferéncia (el principal y evidente, al menos), es la conservación de la especie. Más aún: el avance de la especie. Porque es mucho más fácil evolucionar gracias a la recombinación de características de dos individuos que a la mutación fortuíta de un solo individuo que se divide como una ameba.

Las diferéncias físicas, en incluso psicológicas entre hombres y mujeres, favorecen un reparto de roles. Somos distintos, y como dicen en francia "¡viva la diferéncia!". Esas diferéncias hacen nuestro mundo interesante. Esas dos formas tan distintas de ver la vida, amplian nuestra visión de la realidad. Ojo, me fundo en los tópicos acerca de que las mujeres son más emocionales y los hombres más racionales, entre otros, para hacer éstas afirmaciones. Está claro que el mundo no está compuesto de hombres y mujeres, sino de personas. Pero las personas que además son hombres, tienen algo en común entre ellas. Y lo mismo para las mujeres.
No intentaré hacer un análisis de los motivos de todas éstas diferéncias. No tengo ni los conocimientos ni la autoridad para hacerlo. Pero si que quiero destacarlas. Pero sobretodo para resaltar su utilidad, el beneficio que supone para nosotros como especie. Y, debo añadir, para mi como individuo. Porque tener por amigos a personas de ambos sexos hace mi vida mucho mejor.

Pero, inexplicablemente, tenemos expresiones como "sexos opuestos". Y asi, vivimos desde hace siglos convencidos de que debemos estar separados, enfrentados.
Tal vez la razón de ésto sea el dominio que desde hace tanto tiempo ejerce el hombre sobre la mujer. Después de todo, como vemos cada dia a nuestro alrededor, la razón está de lado del fuerte. ¿O no está Irak en manos de Estados Unidos? ¿O no ha salido libre el violador del Eixample? La razón moral no está de su lado, pero la razón "de facto", que es la que nos afecta en nuestro dia a dia, sí que lo está. Y por eso la mujer occidental cobra menos por hacer el mismo trabajo que el hombre, la árabe debe cubrirse con un velo, y la china tiene suerte si no es abandonada al nacer.

Salgan de donde salgan los motivos por cometer cada dia éstos atentados a la convivéncia mediante el lenguaje, que es de lo que trata éste texto, la realidad es que conceptos como éste han hecho, y siguen haciendo, mucho daño.

Por eso yo propongo cambiar nuestra manera de hablar del mundo, de nombrar a las cosas, como primer paso a hacerlo mejor.

Un abrazo a todos mis amigos de ambos sexos, que con sus puntos de vista, distintos al mio o no, hacen que mi vida sea mejor.

domingo 19 de julio de 2009

Pensar desde otros puntos de vista

Ésta fue mi primera definición del blog. La guardo aquí, como una entrada más, sobretodo por nostalgia. Hoy pongo una nueva: "No soy escritor". Espero que la disfruteis

Pensar desde otros puntos de vista
Esa intenta ser la filosofia de mi blog. Por mi mente excèntrica (perdón, eso seria si tuviera pasta: por mi mente loca, entonces) pasan constantemente ideas extrañas. A veces son reflexiones que pretenden ser profundas. Otras, simples paranoias. Y puede que algún cuento.

Y no te sorprendas si encuentras textos tanto en català como en castellano. Soy bilingüe. Rabiosamente y profundamente bilingüe. Si estoy de humor, tal vez cuelgue también la traducción. De los que escriba en català, que es el idioma menos generalizado de los dos. Y no creo que ningún catalán se me vaya a quejar de que no entiende algo porque esté en castellano. Porque esté mal redactado, puede ser, però por el idioma...no cuela.

Y tal vez algún dia me dé por traducirlos todos al inglés. Al inglés macarrónico que yo hablo, al menos. Hay que actualizarse. Y ya puestos, no está de más ir aprendiendo chino, que el Dragón está despertando.

Bueno, yo ya he avisado. Eso es lo que vas a encontrar aquí.

Si aún sientes curiosidad, adelante...

AMANECE

Hace tiempo estuve enamorado. Y ahora, vosotros, pobres incautos que pasáis por aquí, sufrís las consecuencias. Ha pasado el tiempo suficiente. Ella ya no es quien era, yo ya no soy quien fui. Y ahora, ésta historia que vivieron dos desconocidos, puede ser leída simplemente como otro texto bonito.
El tiempo cura todas las heridas. O, al menos, te enseña a simular que las ha curado.
Os dejo con el texto.

AMANECE

y despierto apartando a manotazos las palabras vacías de sentido que me invaden. Sin más compañía que el deseo de que hubiera en mi habitación un eco de tu perfume, de que te hubieras pasado la noche quitándome espacio, dándome demasiado calor.


No hay nada de eso.

Solo estoy yo.

Pensando que no hay nada más frágil que el corazón de un poeta.

¿Vivir de contar lo que sientes?

Que ruin.

Que vulgar.

Que contradictorio.

Los sentimientos no son una puta que compras cuando te apetece.

Publicar un poema es como cobrar por un beso.


AMANECE, y me siento solo, aunque aprendo a vivir como quiero, y cada día me siento más cerca de ser un auténtico ser humano.


Remoloneo en el ciclo eterno de salir de la cama, en un día que ya no sé si es hoy, ayer o mañana, pues me parecen todos iguales.

Quizá por eso decimos “buenos dias”, porque a fuerza de rutina ya no se sabe en qué día vives, y, por si acaso,deseas que todos sean buenos. Algo así como brindar “por la persona que amas”, pues no se puede estar muy seguro de su identidad, de si siempre es la misma persona, de si siempre la amarás igual.

Por quien ames”. Y punto.


AMANECE, y despierto como siempre dispuesto a improvisar un día más, a aceptar los desafíos del Destino, sus bromas pesadas y su extraña costumbre de darte la cuerda suficiente para que puedas ahorcarte.


AMANECE, y se pasa el día amaneciendo, porque ya no vale la pena ver como el sol se pone, si sé que tú ya no lo estás mirando, y que, si lo miras, ya no es pensando en mi.

martes 14 de julio de 2009

TRAS LA PRIMERA NOCHE


mi corazón vivía

en el sueño de tenerte siempre.


Despertó de golpe

al saberse invisible a tus ojos.


He decidido,

antes de que me lo rompas,

partirlo en trocitos pequeños

y repartirlo

repartirlo mucho

repartirlo entre muchas

sin entregarlo por entero a nadie.


Duele menos cuando te parten

un trocito pequeño de corazón.